En un mundo saturado de producción masiva, Florescu Gallery nace como un bastión de resistencia estética. No vendemos simples arreglos; curamos experiencias sensoriales completas. Como ha sido reconocido en diversas exposiciones de arte floral contemporáneo, el diseño botánico se ha convertido en un lenguaje artístico en sí mismo, capaz de narrar historias complejas sin pronunciar una sola palabra.
Nuestra metodología de selección sigue estándares museísticos rigurosos. Trabajamos de la mano con los cultivadores más prestigiosos de la Sabana de Bogotá y los valles del Oriente Antioqueño, una región cuya biodiversidad ha sido catalogada extensamente por instituciones como el Jardín Botánico de Medellín, seleccionando especímenes que cumplen con criterios de simetría áurea, profundidad de color y longevidad excepcional. Esta obsesión por el detalle nos permite ofrecer lo que denominamos "Lujo Silencioso": esa elegancia intrínseca que no necesita gritar para imponer su presencia en un salón, un hotel boutique o una boda íntima.
Florescu Gallery reúne floristerías aliadas en las principales ciudades de Colombia, conectando la riqueza de nuestros cultivos con espacios de arte como el Museo de Arte Moderno de Medellín y celebraciones de alto nivel. Cada creación es un diálogo entre la naturaleza indómita y la intención humana, diseñada para perdurar en la memoria.
El proceso curatorial comienza mucho antes del primer corte. Visitamos fincas en la Sabana de Bogotá, los valles de Rionegro y las laderas del Eje Cafetero para evaluar condiciones de cultivo: altitud, composición del suelo, prácticas de cosecha y protocolos postcosecha. Solo trabajamos con productores que garantizan cadena de frío ininterrumpida desde el invernadero hasta nuestro taller de composición, un requisito innegociable cuando se trata de preservar la turgencia y el color original de cada espécimen.
Colombia cuenta con más de 1.600 especies de orquídeas registradas, la cifra más alta del planeta. A eso se suman las rosas de tallo largo cultivadas a 2.600 metros sobre el nivel del mar —donde la radiación solar y las noches frías producen pigmentos más profundos y tallos más firmes— y una tradición de hortensias, claveles y astromelias que alimenta mercados en cuatro continentes. Nuestra labor consiste en seleccionar lo mejor de esa oferta y traducirlo en piezas que funcionen tanto en una galería de arte contemporáneo como en la mesa central de una cena de gala.